jueves, 18 de noviembre de 2010

LA MUJER INFIEL (LA FEMME INFIDÈLE, 1969) de Claude Chabrol



El recientemente fallecido Claude Chabrol fue un gran cineasta, además de uno de los creadores de la nouvelle vague. Nos ha dejado un puñado de buenas películas, entre ellas "La mujer infiel".

La premisa del film es muy simple: Un marido empieza a sospechar que su esposa le es infiel, por lo que contrata los servicios de un detective para que la siga y descubra quién es su amante. A partir de ahí, las consecuencias vendrán por sí solas.

Chabrol enfoca la historia, más que desde el romanticismo vulgar y chabacano, desde la psicología de personajes. Nos muestra a un marido celoso, atormentado, pero sobre todo, enamorado de una hermosa mujer, con la que comparte un hijo. Él descubre que sus diez años de matrimonio se desvanecen, que su familia se desintegra, y ahí está el drama de la película. Por otro lado está ella, la esposa. Joven, bella, enamorada de otro. Y todo ello, como lo más normal del mundo. No hay ningún dramatismo ni estereotipo, el marido no es la víctima y la mujer no es la mala por haberse enamorado de otro, simplemente, ha ocurrido así. Quizás por el aburrimiento y la rutina, quizás porque se pasaba mucho tiempo sola, quizás porque su marido no hace ejercicio y está engordando (como plantea la madre de él al comienzo de la película), ella conoce a otro tipo (sin buscarlo) y se enamora de él. No se deducen esquemas morales del film. Cada personaje actúa en base a su circunstancia. Por ello son personajes humanos, reales.

Después, el cine negro, con homenaje a "Psicosis" de Hitchcock incluido. Y todo ello contado desde una asombrosa y maravillosa sencillez. La narración es clara, directa, con importancia a los detalles, a objetos, que sirven de apoyo al guión y, en ocasiones, un plano de un objeto sustituye lo que podría haber sido un nuevo diálogo, una nueva escena. Y es que no hacen falta palabras si está claro lo que se nos está mostrando en la pantalla. Estamos ante un cine de miradas, de objetos, de situaciones, que sólo un maestro de la narrativa puede hacer.

Después de esta película, muchas han intentado imitarla con esquemas y argumentos similares. Pero el arte no se imita, el arte es único.

EDUARDO M. MUÑOZ 

2 comentarios:

Irene mr dijo...

buenas frase : el arte no se imita, el arte es unico..

Crispis dijo...

Me gustan la nouvelle vague pero solo he visto trocillos de pelis de Godard y después de leer tu entradas me ha apetecido probar tb con Chabrol :.) Un punto muy positivo: que no juzge a los personajes, aunque la situación se lo ponga a tiro. Me parece una postura bastante inteligente :.)