jueves, 5 de marzo de 2015

Crítica de 'PRIDE (ORGULLO)' (2014) de Matthew Warchus



La película nos cuenta la historia real de la gran huelga de minería que tuvo lugar en 1984 en el Reino Unido en tiempos del gobierno de Margaret Thatcher.  En apoyo de los mineros se crea para recaudar fondos la LGSM (Lesbians and Gays Support Miners) en Londres, organización progresista y reivindicativa que unirá fuerzas con los huelguistas frente a un enemigo común, el férreo gobierno neoliberal de la Dama de Hierro. A partir de ahí se nos narra la relación entre una comunidad de mineros galeses y dicha asociación, tan distintos en su manera de ser pero tan cercanos por un enemigo común al que enfrentarse.

La impresión al terminar de ver este film es que hemos recibido una gran inyección de moral, buen rollo y optimismo, estamos ante una película amena y divertida que en ningún momento nos va a aburrir, sabiendo combinar momentos de drama y comedia alocada, y momentos de clara crítica social. Podríamos decir que es un híbrido entre ‘Full Monty’, el cine combativo de Ken Loach y la comedia clásica británica

Se trata de una comedia del año 2014 que llega en Marzo de 2015 a nuestras pantallas,  después de un éxito importante en las islas. Ha estado nominada a los Globos de Oro como Mejor comedia o musical y a los Premios BAFTA como mejor debut de un escritor, director o productor británico. Dentro de los aspectos más destacados tenemos la interactuación entre los protagonistas, personajes muy bien desarrollados con los que nos llegamos a identificar, reír o llorar a partes iguales según se desarrolla su historia. Estos personajes están en su mayor parte basados en vidas reales, como muy bien nos hace descubrir el director añadiendo al final del film un pequeño resumen de la vida de cada protagonista real que no nos dejará indiferente y nos emocionará. Las buenas interpretaciones nos ayudan en todo momento a hacer creíbles los personajes.


Pride (Orgullo)’ es un canto a la solidaridad, a la unión, a la firmeza y determinación para unirse dejando atrás las diferencias sociales, culturales y morales. Un estandarte en el que se muestra un apretón de manos como símbolo representativo del humilde pueblo de Dulais, al que viajan los chicos de LGSM. Este estandarte  será el símbolo que nos conducirá en los distintos momentos, altos y bajos, problemas y alegrías de la relación entre el grupo de Gays y los cerrados mineros rurales, anclados en el pasado. A la vez que el problema al que se enfrentan ambos colectivos, también tenemos muy bien desarrolladas las historias individuales de los diversos protagonistas: Mark, el líder de LGSM, comunista convencido y siempre decidido a actuar; Joe, adolescente de familia acomodada que no se atreve a "salir del armario"; la lesbiana Steph, siempre leal a sus compañeros y amigos; Dai, el líder del movimiento minero en Dulais; Ghetyn, galés y gay, que salió de adolescente de su tierra natal debido a la incomprensión y el rechazo.... Cada personaje nos hará vibrar con su historia personal.

Las situaciones de comedia son divertidas, al más puro estilo de la comedia comercial. Esto es un punto importante del film, logra combinar el cine dirigido al gran público con el cine comprometido y de denuncia social, bajo una gran dirección de Matthew Warchus. Las referencias al cine de Ken Loach no faltan, como queda claro en la ambientación en un pequeño pueblo de la empobrecida Gales de mediados de los ochenta, pueblo devastado por una larguísima huelga con la que los mineros plantaron cara a las medidas conservadoras de Margaret Thatcher, y en cómo muestra la lucha por la supervivencia de esta humilde comunidad.

Uno de los momentos mas destacados es cuando las mujeres del pueblo de Dulais muestran su apoyo a LGSM cantando "Bread and Roses", himno de lucha social basado en un poema de  James Oppenheim, muy popular en las islas británicas. El film cuenta con una buena banda sonora de Christopher Nightingale y una gran fotografía de Tat Radcliffe, que nos traslada al Cambden alternativo, moderno y combativo de los ochenta y a los parajes rurales de la cuenca minera galesa. Tras una serie de situaciones basadas en hechos reales que no desvelaremos aquí, llegamos a un desenlace final donde nadie va a quedar indiferente. Para mí una película muy recomendable, de las que te hace salir del cine con una sonrisa y pensando en el buen rato que te ha hecho disfrutar.

ANTONIO JAVIER REGIDOR PUERTO

martes, 17 de febrero de 2015

Crítica de 'SECRETS D'OREILLER' (2013) de Jilali Ferhati



He tenido la oportunidad de visitar la tan lejana y tan cercana a su vez ciudad de Tánger. Allí he disfrutado de una película marroquí, muestra de un cine pujante y que busca abrirse paso en el mercado internacional. Se trata de ‘Secrets d'Oreiller’ (Secretos de Almohada), un film que fue presentado en la 15ª Edición del Festival Nacional de Cine de Tánger en 2014.

La película comienza cuando una joven trabajadora de un orfanato es llevada al depósito de cadáveres para la dura misión de reconocer un cadáver. A partir de ahí nos sumergimos en sus recuerdos, y se nos conduce a su infancia en un pequeño pueblo, donde todos se conocen y donde la vida cotidiana es dura y basada en muchos momentos en las apariencias, unas apariencias que muchas veces engañan. El primer momento en que viajamos al pasado de Wafae, nuestra protagonista, me parece una de las mejores escenas del film, con una gran música  acompañando el recorrido de esta inocente niña junto a su amiga, saliendo alegremente del colegio. La música de Karym Ronda es de lo mejor del film, quizás junto a la fotografía de Kamal Derkaoui y al guión adaptado de Jilali Ferhati, basado en una novela de Bachir Damoun.

La alegría cambia cuando la madre de la amiga de nuestra protagonista la aleja bruscamente de su hija, ya que la madre de Wafae es una prostituta, y trabaja en un burdel clandestino, del que nadie conoce su existencia oficialmente, pero del que todos conocen su existencia realmente. La madre de Wafae, Zaida, es fría, parece que domina y controla a todo el que tiene a su alrededor y que crea temor en el vecindario, pero en realidad tiene sentimientos. Desea hacer feliz a Wafae, aunque su modo de vida le lleva a la cárcel en muchos momentos. Wafae sufre por su relación con su madre y por el trato de los que la rodean, aunque ella es risueña y de carácter optimista. Los vecinos se comportan de manera extraña con ella por ser hija de quien es. 



Hay momentos en los que Zaida se muestra fuerte y dominante, y otros débil y devastada sentimentalmente cuando no puede satisfacer los deseos de su hija o actuar como una madre normal con ella. La película continúa con flashbacks, unos más afortunados que otros, que conectan a la Wafae adulta con la Wafae niña, y nos muestran cómo una serie de personajes interactúan en la pequeña localidad. Unos personajes son más interesantes que otros, a decir verdad, ya que algunos parece que están poco aprovechados en la película, podían haber dado mucho más juego. Por ejemplo un travesti, el cual será muy importante para el desenlace final del film (que no voy a revelar), y un niño que siente atracción hacia Wafae niña y con el que ésta se volverá a encontrar cuando la Wafae adulta se enfrenta a los recuerdos de su barrio, en su recorrido de vuelta al mismo.

En otra de las mejores escenas las prostitutas del burdel se limpian y preparan para su trabajo cantando una canción que dice: "No somos libertinas, somos así porque Dios nos ha hecho así", y vemos cómo en primer plano canta la madre de Wafae con gesto de alegría y amargura a la vez.  Para mí la de Fatima Zahra Bannacer como Zaida es la mejor interpretación del film.

La película da lugar a muchas interpretaciones. Me ha parecido un film transgresor en algunos momentos, atrevido por el tema que toca, y por la enseñanza final: las apariencias pueden engañar, y quien está marginado, quien es distinto, quien es incomprendido, puede ser quien tiene más corazón. Para mi gusto ‘Secrets d'Oreiller’ da una de cal y una de arena: escenas de gran calidad, buena fotografía, música e interpretaciones, y otros fallos como algunas lagunas de guión, momentos confusos en los flashbacks o personajes no bien desarrollados... Pero en definitiva recomiendo su visionado cuando llegue a España.

Poder verla ha sido una experiencia bastante interesante y un acercamiento al creciente cine norteafricano, tan de moda ahora por el largometraje mauritano ‘Timbuktu (2014, Abderrahmane Sissako). Es enriquecedor ver cine desde nuevos puntos de vista y con nuevas ideas y nuevos medios.

ANTONIO JAVIER REGIDOR PUERTO

viernes, 13 de febrero de 2015

Crítica de 'SAMBA' (2014) de Olivier Nakache y Eric Toledano




A ritmo de samba comienza la última película de los creadores de la megataquillera ‘Intocable’ (2011), Olivier Nakache y Eric Toledano. Y al igual que en aquélla, en ‘Samba’ juegan a suavizar un drama social, en este caso el de la inmigración, mediante el discurso de la comedia. El primer plano de la  película es muy significativo al respecto, ya que muestra una fiesta por todo lo alto que resulta ser una boda. Pero Nakache y Toledano enseñan también los entresijos que no se ven a simple vista en un evento de estas características. Entre bastidores revelan la otra cara de la moneda, el inmigrante sin papeles fregando platos a diestro y siniestro para que todo esté listo al otro lado del escenario. Ese es el tono precisamente que adquiere ‘Samba’ desde el  minuto uno y que no abandonará a lo largo de todo el metraje. Una fiesta de tono agridulce. Una cara amable de algo que no es amable en absoluto.

Omar Sy encarna al protagonista de la historia, el inmigrante Samba, quien vuelve a repetir con los cineastas Nakache y Toledano tras ‘Intocable’ formando pareja protagonista en esta ocasión con la actriz fetiche de Lars Von Trier, la hipnótica y siempre excelente Charlotte Gainsbourg. Lo peor que le puede suceder a ‘Samba’ es que sea comparada en exceso con su predecesora. Sus directores han repetido la fórmula que tan bien les funcionó en ‘Intocable’ y por eso mismo da la sensación de que ahora estén intentando buscar otro éxito como el obtenido en aquella cinta. Lo cierto es que el resultado no ha sido tan brillante, pero no por eso la película merece ser vista mediante el precepto que, sin duda, alguno utilizará, del tipo: “un ejercicio menos redondo de los directores de…”. De hecho, son dos films distintos con caminos y temáticas diferentes que únicamente deberían ser comparados desde el punto de vista formal.



El principal acierto de ‘Samba’ es que no se pierde en el camino de la comedia ligera y amable, sino que a raíz precisamente de este discurso construye todo un alegato social donde el espectador es consciente en todo momento de lo que implica ser inmigrante en un país como Francia. Desde este punto de vista, la temática de la inmigración es reflejada en múltiples facetas, desde el miedo del inmigrante a ser detenido en plena calle por las fuerzas del orden y ser expulsado del país, hasta el hecho de malvivir con trabajos de precaria temporalidad que apenas les da para un mal plato que llevarse a la boca al no disponer de los papeles reglamentarios para una mayor estabilidad.

En medio de todo esto, existe en el film una relación amorosa que poco a poco se va tejiendo en la trama. Y el hecho de que sea predecible no implica necesariamente que no se siga con el debido interés. Lo cierto es que resulta una delicia contemplar la química entre Omar Sy y Charlotte Gainsbourg, los cuales encarnan en la ficción a dos seres que no buscan otra cosa que una huída hacia adelante, siendo en eso absolutamente semejantes pese a que las categorías sociales se empeñen en mostrar que son distintos.



Tal vez se echa en falta una historia menos previsible en ‘Samba’. Al mismo tiempo tiene momentos en los que da la sensación de que anda un poco a la deriva. Pero es una película de obligada visión, aunque no sea tan brillante como su predecesora y que sea inevitable en ocasiones la comparación, tan sólo por el optimismo que derrocha y el grandísimo entretenimiento que supone su visionado. Nakache y Toledano se mueven de nuevo como pez en el agua en el ámbito de la dirección de actores y de la construcción de este tipo de historias, y no me cabe duda de que el público responderá como es debido en taquilla. Al fin y al cabo estamos ante un film de los que consiguen que el espectador se vaya con una sonrisa a casa y viendo el mundo de otra manera. Y eso no se consigue todos los días.

EDUARDO M. MUÑOZ

viernes, 6 de febrero de 2015

Crítica de 'BOB ESPONJA: UN HÉROE FUERA DEL AGUA' (2015) de Paul Tibbitt




En esta película nos encontramos ante un producto que podríamos decir que nos da una de cal y otra de arena, momentos muy divertidos y otros bastante prescindibles. Técnicamente tenemos una mezcla de acción real con animación por ordenador y dibujo a mano, todo aderezado por el uso del 3D para terminar de unir toda esta curiosa mezcla. En lo que todo el mundo estará de acuerdo es que estamos ante una película gamberra, surrealista, de ritmo vertiginoso, donde se sacrifica el intentar dar un argumento coherente a cambio de dar diversión para toda la familia. 

Los niños quedarán encantados con las andanzas del héroe-antihéroe Bob Esponja, su amigo Patricio, Arenita, el señor Cangrejo, el antihéroe-héroe Plankton, y todos los demás. Porque en esta película se juega con estos giros en los que el héroe es un inútil en muchos momentos y el malvado, como veremos, también puede ser héroe. Los mayores se divertirán igual que los niños en momentos como la visita de Plankton al cerebro de Bob, con quizás las escenas mas divertidas de la película y homenaje a las gemelas de 'El Resplandor' (1980, Stanley Kubrick) incluido. Y también disfrutarán con homenajes a 'Mad Max' (1979, George Miller), cuando la pacífica ciudad submarina de Fondo de Bikini se sumerge (nunca mejor dicho) en el caos y la devastación ante la ausencia de las Cangre Burguers (idea divertida en este guión disparatado y gamberro). Y sin olvidar ese momento cuando Bob asume la responsabilidad de ser el héroe salvador, todo aderezado con la mítica música del 'Ecstasy of Gold' de Ennio Morricone para 'El Bueno, el Feo y el Malo' (1966, Sergio Leone). Los viajes en el tiempo también son muy divertidos, y el culmen del surrealismo se alcanza con el personaje del delfín del futuro que vela por la salvación del planeta tierra, y que interactuará con los personajes en diversos momentos.

La película mezcla dibujos animados y personajes de carne y hueso. Entre éstos nos encontramos a Antonio Banderas en una digna interpretación de un pirata malvado que roba la fórmula de las Cangre Burguers, aunque quizá sus escenas se hacen un poco más pesadas que las escenas de los protagonistas animados. Y es esta mezcla de animación y personajes reales lo que a lo mejor chirría un poco en algunos momentos, aunque se resuelve bastante dignamente en lo que a técnica se refiere.



"Todos los personajes secundarios pueden retirarse", dice uno de los protagonistas, en otro momento en el que los guionistas se ríen de su propio guión, un guión lleno de ritmo trepidante y escenas surrealistas que no defraudarán a los fans de Bob Esponja. Los personajes abandonan el mar y en su aventura en busca de rescatar la fórmula robada de las Cangre Burguers se transforman en superhéroes, hasta llegar al enfrentamiento final con el villano.

También se juega con la idea del trabajo en equipo, parodiando la búsqueda de la habitual moraleja de las películas de animación, y aquí también se llegará a esa enseñanza positiva, pero cómo no, de una manera muy personal y original.

Por lo tanto estamos ante una película que me ha resultado simpática por su gamberrismo y humor ácido y surrealista en algunos momentos, y por sus guiños cinéfilos desenfadados, y que quizás donde más flojea es en algunos gags y momentos de la historia que se pueden hacer algo pesados, pero por lo general divertirá a los niños y a los mayores con ganas de diversión sin muchas comeduras de tarro. No es ni mucho menos una obra maestra de la animación, pero es entretenida y se deja ver.

ANTONIO JAVIER REGIDOR PUERTO

jueves, 29 de enero de 2015

Crítica de 'PROJECT ALMANAC' (2014) de Dean Israelite



Si has quedado con tus ‘colegas’ y quieres ir al cine la tarde del viernes-noche es la apuesta ideal. Con una cámara bajo el brazo a lo ‘Bruja de Blair’ (Daniel Myrick y Eduardo Sánchez, 1999) y ‘Monstruoso’ (Matt Reeves, 2008), o más propiamente dicho, mediante el género cinematográfico ‘metraje encontrado’, ‘Project Almanac’ nos vuelve a introducir en la temática de los viajes en el tiempo, esta vez en versión moderna.

Un grupo de adolescentes encabezado por David Raskin (Jonny Weston), un ‘cerebrito’ de ojos claros, su hermana pequeña Christina (Virginia Gardner) y sus dos amigos ‘nerds’ y con un sentido del humor un tanto peculiar, Quinn y Adam (Sam Lerner y Allen Evangelista), se introducirán en una gran aventura de ciencia ficción, tras descubrir unos planos secretos en el sótano de los Raskin sobre cómo construir una máquina del tiempo.

Los cuatro jóvenes a los que se unirá la chica guapa del ‘insti’, Jessie (Sofia Black-D’Elia), quien junto con David protagonizará la bonita historia de amor que no puede faltar en este tipo de películas para adolescentes; utilizarán su nuevo ‘juguete’ para cosas tan importantes y cotidianas como “ganar la lotería”, “disfrutar de un mismo festival una y otra vez” o “conseguir ser los más populares en Instagram o Facebook”.

Pero los juegos peligrosos, muy típicos a estas edades, siempre vienen de la mano de terribles consecuencias y es aquí donde la película empieza a coger ritmo, cuando los chavales tendrán que hacer frente a los problemas surgidos en sus idas y venidas a través del tiempo.

La película, dirigida por el debutante Dean Israelite bajo la producción de Michael Bay, nos intenta ofrecer una especie de ‘Regreso al futuro’ (Robert Zemeckis, 1985) adaptada a nuestros tiempos, pero le ha quedado muy light. La idea es buena, que no original, los actores aceptables, pero le falta sabor, se queda a medio camino, lo cual no quiere decir que la película no pueda entretener e incluso llegar a enganchar.

Por último, y como hecho anecdótico, al igual que los “chavales”, Michael Bay se ha metido en un pequeño problema y ha tenido que pedir perdón por el uso de imágenes reales de un accidente de avión que aparece en una de las escenas del film. Dean Israelite reproduce una escena real en la que se ve cómo se accidentaba un avión B-52 en la base aérea de Fairchild en el año 1994 y, al parecer, los familiares de las víctimas no han visto con buenos ojos rememorar aquello de nuevo.

LAURA MARÍA LUQUERO
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lunes, 26 de enero de 2015

Crítica de 'LA ISLA' (2005) de Michael Bay



La primera parte de ‘La Isla’ se presenta como un interesante relato de ciencia ficción que muestra una sociedad futura del año 2019, donde los supervivientes de una ola de contaminación global viven aislados en una especie de campo de concentración. La única esperanza para estos últimos supervivientes de la tierra es tener la suerte de ser seleccionados para ir a la isla, un paradisíaco escenario que no ha sido alcanzado por la contaminación.
Realmente, pese a lo atractivo de la propuesta, el film en este aspecto no se aleja de otros títulos del género que mostraban distopías con las consiguientes fugas perpetradas por sus protagonistas. El visionado de ‘La Isla’ estará dotado para el espectador más cinéfilo de reminiscencias de grandes títulos, como la olvidadísima ‘THX 1138 (1971, George Lucas), ‘Fahrenheit 451 (1966, François Truffaut) o ‘La fuga de Logan’ (1976, Michael Anderson). ‘La Isla’ no es más que una revisión moderna del mito de la fuga del sujeto de una sociedad asfixiante. Eso sí, con un acertado clímax que logra generar interés por la historia, una buena fotografía y una excelente ambientación futurista.


Pero en la segunda parte de la cinta la mano de Michael Bay ('Transformers', 'Armageddon') se empieza a notar con demasiada evidencia, y se sacrifica el discurso reflexivo de ciencia ficción en pos de un espectáculo de acción sin duda dirigido al publico aficionado, al mismo tiempo que echa por tierra las expectativas generadas en la primera mitad. La parte más comercial de la cinta empezará entonces, y así Ewan McGregor y Scarlett Johansson se convierten en héroes de acción, en medio de una frenética persecución con una estética propia del videojuego y el videoclip. Parece mentira lo bien que se manejan esta pareja de fugitivos en un mundo que no habían conocido antes.
El giro narrativo que se produce hacia la mitad de la cinta está insertado con gran habilidad, pero el espectáculo pirotécnico lo acaba diluyendo. La química entre la pareja protagonista y el montaje frenético de film de acción no son suficientes para que los espectadores más reflexivos que esperan extraer conclusiones de los temas derivados de la primera parte del film (por ej., la ética de la clonación) sobrevivan con todo el interés esperado a la segunda mitad y posterior desenlace (lo que también sucede en sentido inverso, es decir, el espectador ansioso de recibir acción tendrá que esperar por lo menos una hora de metraje para sacar las palomitas). ‘La isla’ está destinada claramente a dos tipos de espectadores: los fans de la ciencia ficción, por un lado, y los fans de la acción pura y dura, por otro. Otro cineasta quizá hubiera obtenido un resultado más homogéneo, pero desde luego Michael Bay parece querer contentar a dos tipos de espectadores tan difíciles de mezclar como el agua y el aceite.
EDUARDO M. MUÑOZ

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Crítica de 'FRÍO EN JULIO' (2014) de Jim Mickle




‘Frío en Julio’ es la nueva e interesante película del cineasta Jim Mickle, autor entre otras de la aclamada ‘We Are What We Are’ (2013). Mickle obtuvo gracias a la presente cinta el Premio al Mejor Director en el Festival de Sitges 2014, en la sección Oficial Órbita.

El propio Jim Mickle y Nick Damici firman el guión adaptando la novela ‘Cold in July’ de Joe R. Landsdale, centrada en la historia de Richard Dane (Michael C. Hall), un padre de familia de una localidad de Texas que lleva una vida completamente normal, pero que sin embargo una noche mata en defensa propia a un ladrón que entra en su casa, convirtiéndose en una especie de héroe local. El caso queda totalmente cerrado y la vida de Richard parece volver a la normalidad hasta que entra en escena Russel (Sam Shepard), el padre del ladrón, un viejo delincuente, dispuesto a vengar la muerte de su hijo.


El arranque de la película es soberbio y mantiene al espectador totalmente atrapado en la butaca, gracias a un ágil ritmo, una brillante dirección de actores (soberbio trío protagonista: Michael C. Hall, Sam Shepard y Don Johnson) y una atmósfera envolvente que traslada magistralmente a la gran pantalla el ambiente texano de los años 80. Mickle utiliza con gran agilidad diferentes géneros y los alterna sabiamente a su antojo, utilizando dosis de cine de terror, thriller, ecos de western y elementos de novela negra de autores como Jim Thompson para contar en definitiva una historia de venganza y expiación.

No cabe la menor duda de la maestría de Jim Mickle a la hora de moverse en todos los terrenos citados, pero por si fuera poco demuestra ser un virtuoso de la narración ya que hacia la mitad del metraje introduce un giro copernicano a la historia que consigue atraer aún más la atención del espectador. El final del film es toda una eclosión de violencia con sabor al cine de Quentin Tarantino que hará las delicias de los aficionados al género pulp, pero precisamente ahí es donde el guión falla al forzar el desenlace de la historia, sobre todo en la figura del personaje de Richard, donde no acaba de quedar claro su radical cambio de actitud. Único pero que poner a una espléndida cinta que recupera todo el sabor del cine de los años ochenta de cineastas como John Carpenter y los hermanos Coen, gracias a un cineasta que se mueve como pez en el agua en el terreno del thriller. Muy recomendable.


EDUARDO M. MUÑOZ

domingo, 14 de diciembre de 2014

HOMENAJE A JOHN WILLIAMS EN EL TEATRO DE LA ZARZUELA

“HOMENAJE A JOHN WILLIAMS” EN EL TEATRO DE LA ZARZUELA DE MADRID (27 Y 28 DE DICIEMBRE DE 2014). DIRIGIDO POR LUCAS VIDAL, EL COMPOSITOR ESPAÑOL QUE TRIUNFA EN HOLLYWOOD


El espectáculo “Música de Cine: Homenaje a John Williams” se representará en el Teatro de la Zarzuela los días 27 y 28 de diciembre, con el que el coliseo madrileño dará cierre a su año musical. Importado desde Estados Unidos de la mano de High C Consulting, el espectáculo llevará al espectador por un recorrido musical y visual de la trayectoria del gran maestro de las bandas sonoras, a través de sus obras más representativas: Indiana Jones, Superman, E.T., Tiburón, Parque Jurásico, J.F.K., Harry Potter, La Lista de Schindler y La Guerra de las Galaxias, entre otras.

John Williams (Nueva York, 1932) es, con 49 nominaciones, el segundo artista y/o creador con más nominaciones en la historia de los Oscar (sólo superado por Walt Disney), como resultado de las cuales ha ganado 5 estatuillas. Asimismo, a lo largo de sus casi seis décadas de carrera como compositor para el cine ha acumulado un total de 21 Grammy (63 nominaciones), 4 Globos de Oro (25 nominaciones) y 3 premios Emmy (6 nominaciones).

En este concierto, la música de Williams estará acompañada de proyecciones de escenas de las películas, y estará asimismo aderezada con imágenes en las que el propio Williams narra, junto a su buen amigo el director Steven Spielberg, anécdotas en torno las películas que han sido fruto de su extensa y prolífica colaboración, que se ha prolongado a lo largo de los últimos 42 años.

Lucas Vidal
La Barbieri Symphony Orchestra estará dirigida, por primera vez, por el joven director y compositor Lucas Vidal, en lo que supondrá además el debut de éste en La Zarzuela. Vidal es, a pesar de su juventud, uno de los grandes exponentes de la composición de bandas sonoras a nivel mundial. Madrileño de nacimiento pero afincado en Los Ángeles desde hace varios años, Vidal hizo historia al convertirse, con tan solo 28 años, en el autor más joven de la banda sonora de una superproducción de Hollywood, gracias a su trabajo en “Fast And Furious 6”. Estudió composición y dirección de orquesta en The Berklee College of Music (Boston) y The Juilliard School (Nueva York), y rápidamente comenzó a adquirir experiencia en Hollywood (BSOs de “El enigma del cuervo”, con John Cusack, y “La fría luz del día”, con Bruce Willis y Sigourney Weaver). En España compuso la banda sonora de “Mientras duermes”, de Jaume Balagueró, y actualmente se encuentra trabajando en la música para la nueva película de Isabel Coixet.

Leticia Moreno
El espectáculo contará, además, con la colaboración estelar de Leticia Moreno, la violinista española de mayor reconocimiento a nivel internacional. Aclamada internacionalmente por su exquisita musicalidad y expresividad, Leticia Muñoz Moreno fue galardonada en 2012 por SAR el Príncipe Felipe de España con el prestigioso premio “Príncipe de Girona”, y elegida ECHO RISING STAR por la Comunidad Europea. Ganadora de varios de los más importantes concursos internacionales, ha actuado con los directores más reconocidos como Zubin Mehta, Yuri Temirkanov, K.Penderecki, V. Spivakov, M. Vengerov, I. Bolton, P. Steinberg, y J. López Cobos, entre otros, y con las principales orquestas a nivel mundial. En la temporada 2014-2015 realizará su debut con la Washington National Symphony Orchestra en el Kennedy Center de la mano de Christoph Eschenbach, con quien ha trabajado estrechamente, y con la Houston Symphony bajo la batuta de Andrés Orozco Estrada. Leticia acaba de publicar, bajo el prestigioso sello Deutsche Grammophon, su segundo álbum, enteramente dedicado a Shostakovich. www.leticiamoreno.com

Los dos jóvenes artistas españoles ofrecen un buen ejemplo de combinación de talento, esfuerzo y dedicación en el cual la juventud de hoy en día en nuestro país puede encontrar un referente, un espejo y una fuente de motivación. La Barbieri Symphony Orchestra surge de la mano de un grupo de jóvenes músicos con espíritu emprendedor que vieron la necesidad de modernizar el concepto de música clásica en nuestro país, convirtiéndolo en un producto más atractivo para todos los públicos al combinarlo con otras disciplinas artísticas. De él ha surgido una orquesta de gran calidad, capaz de dar cabida a las aspiraciones de una magnífica generación de intérpretes españoles provenientes de las mejores orquestas españolas. www.bsorchestra.com


En torno al concierto tendrá lugar asimismo una interesante charla-coloquio a cargo de Andrés Valverde, pianista, compositor y autor de la más completa monografía jamás publicada sobre John Williams (“John Williams: Vida y Obra”). El evento tendrá lugar en el propio Teatro de la Zarzuela y estará abierta a todo el público.

Para más información: http://teatrodelazarzuela.mcu.es/es/