lunes, 26 de enero de 2015

Crítica de 'LA ISLA' (2005) de Michael Bay



La primera parte de ‘La Isla’ se presenta como un interesante relato de ciencia ficción que muestra una sociedad futura del año 2019, donde los supervivientes de una ola de contaminación global viven aislados en una especie de campo de concentración. La única esperanza para estos últimos supervivientes de la tierra es tener la suerte de ser seleccionados para ir a la isla, un paradisíaco escenario que no ha sido alcanzado por la contaminación.
Realmente, pese a lo atractivo de la propuesta, el film en este aspecto no se aleja de otros títulos del género que mostraban distopías con las consiguientes fugas perpetradas por sus protagonistas. El visionado de ‘La Isla’ estará dotado para el espectador más cinéfilo de reminiscencias de grandes títulos, como la olvidadísima ‘THX 1138 (1971, George Lucas), ‘Fahrenheit 451 (1966, François Truffaut) o ‘La fuga de Logan’ (1976, Michael Anderson). ‘La Isla’ no es más que una revisión moderna del mito de la fuga del sujeto de una sociedad asfixiante. Eso sí, con un acertado clímax que logra generar interés por la historia, una buena fotografía y una excelente ambientación futurista.


Pero en la segunda parte de la cinta la mano de Michael Bay ('Transformers', 'Armageddon') se empieza a notar con demasiada evidencia, y se sacrifica el discurso reflexivo de ciencia ficción en pos de un espectáculo de acción sin duda dirigido al publico aficionado, al mismo tiempo que echa por tierra las expectativas generadas en la primera mitad. La parte más comercial de la cinta empezará entonces, y así Ewan McGregor y Scarlett Johansson se convierten en héroes de acción, en medio de una frenética persecución con una estética propia del videojuego y el videoclip. Parece mentira lo bien que se manejan esta pareja de fugitivos en un mundo que no habían conocido antes.
El giro narrativo que se produce hacia la mitad de la cinta está insertado con gran habilidad, pero el espectáculo pirotécnico lo acaba diluyendo. La química entre la pareja protagonista y el montaje frenético de film de acción no son suficientes para que los espectadores más reflexivos que esperan extraer conclusiones de los temas derivados de la primera parte del film (por ej., la ética de la clonación) sobrevivan con todo el interés esperado a la segunda mitad y posterior desenlace (lo que también sucede en sentido inverso, es decir, el espectador ansioso de recibir acción tendrá que esperar por lo menos una hora de metraje para sacar las palomitas). ‘La isla’ está destinada claramente a dos tipos de espectadores: los fans de la ciencia ficción, por un lado, y los fans de la acción pura y dura, por otro. Otro cineasta quizá hubiera obtenido un resultado más homogéneo, pero desde luego Michael Bay parece querer contentar a dos tipos de espectadores tan difíciles de mezclar como el agua y el aceite.
EDUARDO M. MUÑOZ

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Crítica de 'FRÍO EN JULIO' (2014) de Jim Mickle




‘Frío en Julio’ es la nueva e interesante película del cineasta Jim Mickle, autor entre otras de la aclamada ‘We Are What We Are’ (2013). Mickle obtuvo gracias a la presente cinta el Premio al Mejor Director en el Festival de Sitges 2014, en la sección Oficial Órbita.

El propio Jim Mickle y Nick Damici firman el guión adaptando la novela ‘Cold in July’ de Joe R. Landsdale, centrada en la historia de Richard Dane (Michael C. Hall), un padre de familia de una localidad de Texas que lleva una vida completamente normal, pero que sin embargo una noche mata en defensa propia a un ladrón que entra en su casa, convirtiéndose en una especie de héroe local. El caso queda totalmente cerrado y la vida de Richard parece volver a la normalidad hasta que entra en escena Russel (Sam Shepard), el padre del ladrón, un viejo delincuente, dispuesto a vengar la muerte de su hijo.


El arranque de la película es soberbio y mantiene al espectador totalmente atrapado en la butaca, gracias a un ágil ritmo, una brillante dirección de actores (soberbio trío protagonista: Michael C. Hall, Sam Shepard y Don Johnson) y una atmósfera envolvente que traslada magistralmente a la gran pantalla el ambiente texano de los años 80. Mickle utiliza con gran agilidad diferentes géneros y los alterna sabiamente a su antojo, utilizando dosis de cine de terror, thriller, ecos de western y elementos de novela negra de autores como Jim Thompson para contar en definitiva una historia de venganza y expiación.

No cabe la menor duda de la maestría de Jim Mickle a la hora de moverse en todos los terrenos citados, pero por si fuera poco demuestra ser un virtuoso de la narración ya que hacia la mitad del metraje introduce un giro copernicano a la historia que consigue atraer aún más la atención del espectador. El final del film es toda una eclosión de violencia con sabor al cine de Quentin Tarantino que hará las delicias de los aficionados al género pulp, pero precisamente ahí es donde el guión falla al forzar el desenlace de la historia, sobre todo en la figura del personaje de Richard, donde no acaba de quedar claro su radical cambio de actitud. Único pero que poner a una espléndida cinta que recupera todo el sabor del cine de los años ochenta de cineastas como John Carpenter y los hermanos Coen, gracias a un cineasta que se mueve como pez en el agua en el terreno del thriller. Muy recomendable.


EDUARDO M. MUÑOZ

domingo, 14 de diciembre de 2014

HOMENAJE A JOHN WILLIAMS EN EL TEATRO DE LA ZARZUELA

“HOMENAJE A JOHN WILLIAMS” EN EL TEATRO DE LA ZARZUELA DE MADRID (27 Y 28 DE DICIEMBRE DE 2014). DIRIGIDO POR LUCAS VIDAL, EL COMPOSITOR ESPAÑOL QUE TRIUNFA EN HOLLYWOOD


El espectáculo “Música de Cine: Homenaje a John Williams” se representará en el Teatro de la Zarzuela los días 27 y 28 de diciembre, con el que el coliseo madrileño dará cierre a su año musical. Importado desde Estados Unidos de la mano de High C Consulting, el espectáculo llevará al espectador por un recorrido musical y visual de la trayectoria del gran maestro de las bandas sonoras, a través de sus obras más representativas: Indiana Jones, Superman, E.T., Tiburón, Parque Jurásico, J.F.K., Harry Potter, La Lista de Schindler y La Guerra de las Galaxias, entre otras.

John Williams (Nueva York, 1932) es, con 49 nominaciones, el segundo artista y/o creador con más nominaciones en la historia de los Oscar (sólo superado por Walt Disney), como resultado de las cuales ha ganado 5 estatuillas. Asimismo, a lo largo de sus casi seis décadas de carrera como compositor para el cine ha acumulado un total de 21 Grammy (63 nominaciones), 4 Globos de Oro (25 nominaciones) y 3 premios Emmy (6 nominaciones).

En este concierto, la música de Williams estará acompañada de proyecciones de escenas de las películas, y estará asimismo aderezada con imágenes en las que el propio Williams narra, junto a su buen amigo el director Steven Spielberg, anécdotas en torno las películas que han sido fruto de su extensa y prolífica colaboración, que se ha prolongado a lo largo de los últimos 42 años.

Lucas Vidal
La Barbieri Symphony Orchestra estará dirigida, por primera vez, por el joven director y compositor Lucas Vidal, en lo que supondrá además el debut de éste en La Zarzuela. Vidal es, a pesar de su juventud, uno de los grandes exponentes de la composición de bandas sonoras a nivel mundial. Madrileño de nacimiento pero afincado en Los Ángeles desde hace varios años, Vidal hizo historia al convertirse, con tan solo 28 años, en el autor más joven de la banda sonora de una superproducción de Hollywood, gracias a su trabajo en “Fast And Furious 6”. Estudió composición y dirección de orquesta en The Berklee College of Music (Boston) y The Juilliard School (Nueva York), y rápidamente comenzó a adquirir experiencia en Hollywood (BSOs de “El enigma del cuervo”, con John Cusack, y “La fría luz del día”, con Bruce Willis y Sigourney Weaver). En España compuso la banda sonora de “Mientras duermes”, de Jaume Balagueró, y actualmente se encuentra trabajando en la música para la nueva película de Isabel Coixet.

Leticia Moreno
El espectáculo contará, además, con la colaboración estelar de Leticia Moreno, la violinista española de mayor reconocimiento a nivel internacional. Aclamada internacionalmente por su exquisita musicalidad y expresividad, Leticia Muñoz Moreno fue galardonada en 2012 por SAR el Príncipe Felipe de España con el prestigioso premio “Príncipe de Girona”, y elegida ECHO RISING STAR por la Comunidad Europea. Ganadora de varios de los más importantes concursos internacionales, ha actuado con los directores más reconocidos como Zubin Mehta, Yuri Temirkanov, K.Penderecki, V. Spivakov, M. Vengerov, I. Bolton, P. Steinberg, y J. López Cobos, entre otros, y con las principales orquestas a nivel mundial. En la temporada 2014-2015 realizará su debut con la Washington National Symphony Orchestra en el Kennedy Center de la mano de Christoph Eschenbach, con quien ha trabajado estrechamente, y con la Houston Symphony bajo la batuta de Andrés Orozco Estrada. Leticia acaba de publicar, bajo el prestigioso sello Deutsche Grammophon, su segundo álbum, enteramente dedicado a Shostakovich. www.leticiamoreno.com

Los dos jóvenes artistas españoles ofrecen un buen ejemplo de combinación de talento, esfuerzo y dedicación en el cual la juventud de hoy en día en nuestro país puede encontrar un referente, un espejo y una fuente de motivación. La Barbieri Symphony Orchestra surge de la mano de un grupo de jóvenes músicos con espíritu emprendedor que vieron la necesidad de modernizar el concepto de música clásica en nuestro país, convirtiéndolo en un producto más atractivo para todos los públicos al combinarlo con otras disciplinas artísticas. De él ha surgido una orquesta de gran calidad, capaz de dar cabida a las aspiraciones de una magnífica generación de intérpretes españoles provenientes de las mejores orquestas españolas. www.bsorchestra.com


En torno al concierto tendrá lugar asimismo una interesante charla-coloquio a cargo de Andrés Valverde, pianista, compositor y autor de la más completa monografía jamás publicada sobre John Williams (“John Williams: Vida y Obra”). El evento tendrá lugar en el propio Teatro de la Zarzuela y estará abierta a todo el público.


Las entradas se pueden adquirir en las taquillas del Teatro de la Zarzuela y en la red de teatros y auditorios dependientes del INAEM que cuenten con taquillas: Auditorio Nacional de Música, Teatro María Guerrero, Teatro Valle Inclán (Centro Dramático Nacional ) y Teatro Pavón (Compañía Nacional de Teatro Clásico). Para más información: http://teatrodelazarzuela.mcu.es/es/

sábado, 13 de diciembre de 2014

Crítica de 'SARABAND' (2003) de Ingmar Bergman


Ingmar Bergman, prestigioso artista (que ha contado y sigue contando con fervientes admiradores y fieles herederos más o menos encubiertos como François Truffaut, Woody Allen, Michael Haneke, Lars von Trier, Wes Anderson o Alejandro González Iñárritu entre otros. También caben en esta interminable lista legiones de cinéfilos y directores, que lejos de que la obra bergmaniana les haya influido, la admiran profundamente, como Sam Mendes o Sidney Lumet) que dirigió en 2003 'Saraband', la secuela de 'Secretos de un matrimonio' que rodó 30 años antes, en 1973.


El filme, titulado Saraband tanto en la versión original como en la española traducida, no es más que una alusión a una danza española del siglo XVI que se introdujo como movimiento musical en las suites barrocas. De tal manera, el genio sueco crea con los personajes de Secretos de un matrimonio su encuentro 30 años después, trazando estructuralmente una obra de preciosa arquitectura musical, con diez movimientos (diez capítulos) un preludio (prólogo) y una coda (epílogo), cimentando así un filme digno de admiración sobre un guión marca de la casa Bergman (largos diálogos profundos marcados por el miedo a lo desconocido, arrepentimiento del pasado, posible existencia de Dios y la muerte) que fiel a la zarabanda, hace que en cada escena solo haya una pareja en acción, dependiendo de cada situación puede ser hombre-mujer, hombre-hombre o mujer-mujer, y las conversaciones de tales parejas van acercandose y alejándose insinuantemente por la puesta en escena meticulosamente calculada por los cinco directores de fotografía que salen acreditados en este telefilm (Stefan Eriksson, Jesper Holmström, Per-Olof Lantto, Sofi Stridh, Raymond Wemmenlöv; ya que el impagable Sven Nykvist dejó la perfecta dirección de fotografía habitual huérfana después de su muerte), pero a las ordenes del incomensurable talento de dirección del monstruo Ingmar Bergman y por el impecable trabajo de producción, ambientación y dirección artística del mismo.


Los actores, (sólo cuatro en todo el film) al tener que lidiar con las escenas largas y con solo un compañero o compañera, tienen el reto de llenar la pantalla, y así lo hacen: Liv Ullman y Erland Josephson siguen espléndidos a su edad y la joven Julia Dufvenius llega al listón de los dos grandes actores suecos. El cuarto y último actor es Börje Ahlstedt, que a sus 64 años de edad, sigue llorando y sufriendo como nunca antes le habíamos visto hacer.

La película, al tener una estructura de 12 escenas, podría tener un resultado con una estructura poco definida y con altibajos, pero el talento de Bergman para la escritura de guiones y la dirección de actores, sobre todo para las mujeres, hace que esta película sea un auténtico regalo, tal y como la describió la revista Fotogramas el año del estreno.

ANDREU ARRIBAS PIQUÉ
@andreuarribas

lunes, 13 de octubre de 2014

Crítica de 'CHLOE' (2009) de Atom Egoyan


Hay dos elementos que, de entrada, pueden tirar para atrás a cualquier espectador antes de aventurarse al film de Atom Egoyan. La primera, que es un remake. La segunda, que es un film de encargo. Pero, ¿acaso no existen remakes fabulosos en la historia del séptimo arte? ¿Y las películas de encargo son por definición detestables y susceptibles de ser arrojadas a la basura por el mero hecho de serlo? Si lo segundo fuera cierto, ‘Casablanca’ (1942, Michael Curtiz) no estaría en el podio de los mejores films de la historia del cine, se hubiera quedado por el camino… Porque sí, también algunas obras maestras fueron películas de encargo, como ‘Casablanca’ o ‘El padrino’ (1972, Francis Ford Coppola).

Dios me libre de estar catalogando a ‘Chloe’ de obra maestra. Pero sí me aventuro a defender el, hasta la fecha, último film de Atom Egoyan, por encima de prejuicios sin fundamento. ‘Chloe’ habla del derrumbamiento del matrimonio y lo que ello conlleva (desconfianza, dudas…), con una premisa más que interesante, basada en las sospechas que alberga una ginecóloga de éxito, Catherine (Julianne Moore), hacia su  aparentemente infiel marido David (Liam Neeson). Con el fin de descubrir la verdad de su distanciado matrimonio, decide poner a prueba a David a través de una atractiva y deseable prostituta de lujo de nombre Chloe (Amanda Seyfried).


Egoyan sabe usar con acierto las cartas que tiene sobre la mesa, creando un juego de intriga a tres bandas donde los límites entre la verdad y la mentira no están del todo claros. Egoyan maneja al espectador, en este sentido, a su antojo, para llevarlo al terreno elegido, usando con inteligencia los recursos que tiene a mano. El guión de Erin Cressida Wilson puede ser tachado de tramposo, no sólo porque nada es lo que parece, sino por el hecho de utilizar algunos falsos flashbacks como hiciera Alfred Hitchcock en ‘Pánico en la escena’ (1950). En su favor hay que considerar que consigue el mismo objetivo que el maestro del suspense, distraer la atención del espectador para conseguir una vuelta de tuerca en la trama no advertida. Por tanto, los trucos narrativos estarían más que justificados.

La cinta ‘Chloe’, sin embargo, no está exenta de defectos. El final está resuelto de una forma un tanto manida, sobre todo en lo que respecta a la fatalidad impuesta al relato, y se echa en falta alguna que otra explicación en algún punto (por ejemplo, ¿a qué se debe el distanciamiento del hijo de Catherine hacia su madre?). La trama está forzada en algunos puntos, incluso desde su comienzo (la única explicación que nos da el film de los celos y sospechas de Catherine se deben a que David no se presentó a su fiesta sorpresa de cumpleaños).


No obstante, ‘Chloe’ posee el ritmo, el interés y el morbo necesarios para impedir que los defectos superen a los aciertos y la función caiga en picado. Atom Egoyan planifica con acierto el film y lo adorna de elegantes planos, si bien donde más falla su trabajo es en la dirección de actores, sublime en el caso de Julianne Moore y Liam Neeson, mejorable en el de Amanda Seyfried y Max Thieriot (quien interpreta el papel del hijo, personaje que no termina de encajar del todo). Pese a los defectos, una buena e interesante película. Mejor en su comienzo y en el primer tercio del metraje, que en su final.

EDUARDO M. MUÑOZ

miércoles, 27 de agosto de 2014

Crítica de 'CISNE NEGRO' (2010) de Darren Aronofsky


Podríamos introducir en una coctelera elementos tan dispares entre sí como ‘La mosca’ (David Cronenberg, 1986), Las zapatillas rojas’ (Michael Powell y Emeric Pressburger, 1948), ‘Repulsión’ (Roman Polanski, 1965) e incluso ‘Psicosis’ (Alfred Hitchcock, 1960). Si continuáramos con el experimento añadiendo ingredientes de la propia cosecha de Darren Aronofsky como ‘Pi, fe en el caos’ (1998), Réquiem por un sueño’ (2000) o El luchador’ (2008), no me cabe ninguna duda de que el lujoso cóctel obtenido de tan heterogénea mezcla sería este aclamado ‘Cisne negro’, o cuando menos, un resultado muy similar. 

El cineasta estadounidense ahonda aquí una vez más en alguno de sus temas favoritos, como la obsesión y la paranoia. A modo de fábula moderna inspirada en el famoso ballet de TchaikovskyEl lago de los cisnes’, Aronofsky construye un complejo puzzle sobre los sacrificios del mundo de la danza, tomando como elementos centrales temas freudianos, reflejados en la represión sexual de la protagonista o en la figura de la madre autoritaria. Si 'El luchador' mostraba el ocaso del éxito, 'Cisne negro' parece ser su antítesis, pues refleja la lucha por alcanzarlo por parte de Nina Sayers (una hipnótica Natalie Portman, cuyo excelente trabajo requirió un entrenamiento personal de ballet, ejercicio físico y natación durante meses). Igual que veíamos en aquélla el deterioro físico de los luchadores como consecuencia de su trabajo, en ésta asoma el lado menos amable del baile clásico. Entre bastidores, día tras día y sin apenas descanso, los profesionales del ballet experimentan una sacrificada rutina que pasa factura, no sólo física sino también psicológica. No extrañan, por tanto, esos planos emplazados en la nuca de los protagonistas, idénticos en ambas películas, que parecen constituir una autorreferencia.


'Cisne negro' acierta en reflejar la cara negativa del éxito, a través de las respectivas envidias y rivalidades de las compañeras de Nina (que recuerdan a las que veíamos en su momento en 'Showgirls' [Paul Verhoeven, 1995]), y es ahí donde encaja una pieza espinosa pero al mismo tiempo vertebral del film: el dualismo del ser humano. Nina sólo triunfará en su profesión si aflora su yo más oscuro y opaco pero, tal vez, más primigenio, desde el punto de vista psicoanalítico.


El guión de Aronofsky sale bien parado de toda la complejidad  psicológica de la que está impregnado, además de los bien manejados elementos de suspense y terror que llenan la trama, y lo hace con nota. Su cinefilia sale a relucir en cada fotograma, apreciándose un inteligente y agradecido aroma polanskiano, donde el punto de vista elegido siempre es el de Nina, en el que el límite entre realidad y paranoia no siempre resulta claro. No obstante, en su tramo final se abusa demasiado del efectismo a raíz precisamente de ésto, no sobrepasando (por poco) el límite del ridículo, como por ejemplo en esa secuencia donde el personaje interpretado por Winona Ryder se acuchilla la cara o esa otra donde las piernas de Nina se transforman en patas de cisne. Demasiado ruido, teniendo en cuenta que el estado mental de la protagonista lo conocemos de sobra a esas alturas. Defectillos sin importancia, sin embargo, dentro de esta personalísima obra de un cineasta que ha adquirido un estilo propio a lo largo de su filmografía desde aquella inclasificable ópera prima que tenía por título 'Pi, fe en el caos'. Al margen de sus referencias y gustos cinéfilos, en cada nueva película se aprecia el hecho de que la mayor referencia en el cine de Darren Aronofsky es él mismo.

EDUARDO M. MUÑOZ

lunes, 30 de junio de 2014

Crítica de 'LAS DOS CARAS DE ENERO' (2014) de Hossein Amini



El nombre de la autora Patricia Highsmith evoca para los cinéfilos algunos de los mejores títulos de suspense del séptimo arte basados en sus novelas, como ‘A pleno sol’ (1960, René Clément), ‘Extraños en un tren’ (Alfred Hitchcock, 1951) o ‘El amigo americano’ (1977, Wim Wenders). Por eso la delicia que conlleva descubrir su nombre en los títulos de crédito de una película de estreno, aparte de ser un verdadero lujo, hace presagiar que el espectáculo va a merecer la pena. Y no nos equivocamos.

Las dos caras de enero’ tiene mucho de thriller clásico en la forma de elaboración del guión, en el punto de vista estético y en el uso de la excelente banda sonora de Alberto Iglesias. Con tan sólo tres personajes el debutante en la dirección (y también autor del guión) Hossein Amini construye una compleja tela de araña en la que se verán atrapados, en una situación de dependencia, de apariencias y de ambigüedad moral. Ningún personaje puede ser juzgado desde el punto de vista ético, ya que en el fondo todos ellos son víctimas a la manera de una tragedia griega. No son buenos pero tampoco malos. El film habla de las consecuencias de haber errado en el pasado, de los traumas psicológicos no resueltos. En definitiva, de la condición humana.


El trío protagonista se introduce cada vez más en un lío del que no podrán salir y del que sólo el destino tendrá la última palabra. No desvelaremos ni un ápice del argumento ya que estamos ante uno de esos films de los que es mejor saber lo mínimo. La película de Amini no sólo posee únicamente un discurso de thriller, sino que juega  a la perfección con otras bazas, como la pulsión erótica entre Colette (Kirsten Dunst) y el guía turístico Rydal (Oscar Isaac), que provocarán los celos del marido de Colette (Viggo Mortensen) y la consecuente rivalidad entre los dos hombres, que recuerda en parte a ‘El cuchillo en el agua’ (1962) de Roman Polanski. Amini sólo se basta para ello de un brillante juego de miradas, recordemos al respecto las escenas donde los tres personajes conversan juntos alrededor de una mesa, en un recurso del cine clásico que el cineasta usa con acierto para que entre en escena el clímax.

La primera hora se puede tachar, sin miedo a equivocarnos, de obra maestra. Todo en ella funciona y atrapa de forma claustrofóbica, desde la interpretación y el interés por los personajes, a una intriga brillante llevada con pulso firme por Hossein Amini. Este cineasta recupera un tipo de cine que a día de hoy se encuentra con cuentagotas, basado en el buen hacer de los actores y en un magistral guión, sin cabos sueltos, con cada pieza en su lugar, que va provocando unos giros absolutamente imprevisibles. La única pega que ponemos es que el ritmo y la fuerza de la primera hora pierde algo de fuelle en el último tramo, justo cuando la trama va reclamando un desenlace. No tanto por fallos de guión, que funciona a la perfección como hemos dicho, sino más bien de dirección. Pero no logra ensombrecer este bello y semiperfecto conjunto que se erige como uno de los edificios más brillantes del género thriller de los últimos años. 

EDUARDO M. MUÑOZ 

jueves, 19 de junio de 2014

Crítica de 'DR. HORRIBLE'S SING-ALONG BLOG' (2008) de Joss Whedon

Canciones para una huelga.



Durante la huelga de guionistas de 2007 y 2008 , Joss Whedon creador de la serie 'Buffy, cazavampiros' (1997-2003) , junto con sus hermanos , Jed y Zack, y la actriz Maurissa Tancharoen, deciden embarcarse en la realización de la miniserie 'Dr Horrible's sing-along blog' (2008), con un presupuesto muy limitado, en el que los actores no cobraban por su trabajo y el producto final estaría destinado a la red, algo que por esa época resultaba una práctica novedosa. La experiencia resultó ser todo un éxito en Estados Unidos y Dr Horrible's ,después de siete años de su producción, se ha convertido en una de obra de culto y de la que está prevista grabar una secuela.


'Dr Horrible's sing-along blog'  es un mediometraje musical dividido en tres actos, (el clásico: planteamiento, nudo y desenlace) de 15 minutos respectivamente. Dr Horrible, Neil Patrick Harris (Cómo conocí a vuestra madre ,How I met your Mother ,2005-2014) es un villano con un blog que quiere formar parte de la Liga del Mal, por el camino se le cruzarán Penny, Felicia Day (Buffy, cazavampiros , Buffy the Vampire Slayer, 1997-2003), de la que se enamora, y su némesis el Capitán Hammer , Nathan Fillion (Castle, 2009)que le robará a la chica y le pondrá todo tipo de dificultades . Una historia simple empero no despojada de una mordaz ironía y humor absurdo y gamberro , un reparto cómplice y bien elegido, son las pretensiones que quiere transmitir Joss Whedon .Todo es aparentemente muy sutil y precisamente es aquí donde reside lo novedoso de la propuesta. La idea es ridiculizar el mundo de los superhéroes y villanos , un Dr Horrible patético e inestable que fracasa en sus cometidos y un antagonista, el Capitán Hammer, egocéntrico , infantil y un tanto malvado. Ninguno de los roles que representan los dos personajes están estereotipados , porque nada es simplemente blanco y negro, los dos tienen sus luces y sus sombras. Todo esto sazonado con canciones y alguna bizarra coreografía musical. Dr Horrible sing-along blog nos remite a la tradición del musical americano, sin embargo si hay un nombre que nos viene a la mente es el de Jacques Demy (Los paraguas de Cherburgo, Les Parapluies de Cherbourg, 1964, Las señoritas de Rochefort, Les Demoiselles de Rochefort (1967), un director que en plena Nouvelle Vague llevo sus postulados al terreno del musical, del drama , musicalizando los diálogos y renovando el género. El film de Whedon es deudor de Demy , aunque sin motivaciones tan elevadas, mezcla comedia, drama y construye sus canciones alrededor de la acción . Una realización simple y complaciente, con mucha cámara en mano, pero resuelta con solvencia; es una planificación correcta , en la que poco hay que destacar, porque no se trata de apabullar con planos y movimientos de cámara dignos de recordar, lo que importa en Dr Horrible son las canciones ,unas más acertadas que otras ,y las ganas de diversión. Y cuando te diviertes, lo transmites.


Sin embargo el tirón de Dr Horrible sing-along blog reside en un reparto bien escogido. Caras desconocidas hubieran hecho del mediometraje una obra más, una de tantas que circulan por internet. Neil Patrick Harris, que triunfaba como el pendenciero Barney de Cómo conocí a vuestra madre , es una acertada elección para llevar a la práctica esa dicotomía psicológica del Dr Horrible , destacando sus correctas dotes musicales junto a Felicia Day ,que realiza la interpretación más sugerente de la miniserie . Nathan Fillion, aunque con menos talento musical ,aborda al Capitán Hammer con solvencia y corrección, sin ser memorable su actuación, nos transmite simpatía por tan deleznable personaje.


Durante un periodo de incertidumbre y reivindicaciones profesionales, Joss Wheddon en lugar de quedarse en casa a lamerse las heridas y esperar , junta a un grupo de actores conocidos, los convence, y, al margen de cualquier productora y con cuatro perras, realizan lo que les apetece con un resultado irreverente , simpático y muy premiado, que termina por convertirse en un gran éxito en la red. Simplemente por eso, merece la pena acercarse a Dr Horrible sing-along blog .


JUAN AVELLÁN